La huella de carbono de los productos textiles y de confección

La industria textil es una de las mayores industrias del mundo. La producción de textiles tiene un enorme impacto en el medio ambiente y contribuye a los graves problemas medioambientales a los que nos enfrentamos hoy en día. La producción de textiles tiene un impacto en el medio ambiente en varias áreas, como el uso de agua, los residuos químicos y la contaminación. La industria también tiene fama de ofrecer unas condiciones de trabajo extremadamente malas. A pesar de la mecanización de la cosecha, la industria del algodón sigue dependiendo en gran medida de la mano de obra barata. Desde las emisiones de aguas residuales hasta la contaminación del aire y el consumo de energía, la industria textil tiene un gran peso en el medio ambiente.

La producción de textiles a la carta y con impresoras digitales tendrá un impacto importante en el esfuerzo por detener el desastroso desarrollo en este ámbito. Los cálculos muestran que el uso de recursos disminuye en un 80-90% si se utiliza la impresión digital y se produce sólo cuando alguien demanda un producto.

El algodón es el cultivo que más plaguicidas utiliza en el mundo: estos plaguicidas dañan y matan a muchas personas cada año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 50 muertes diarias en el mundo en desarrollo pueden atribuirse a la intoxicación por plaguicidas. Además, el algodón ocupa una gran parte de las tierras agrícolas, que la población local necesita para cultivar sus propios alimentos. Los herbicidas, y también los defoliantes químicos que a veces se utilizan para ayudar a la cosecha mecánica del algodón, se suman a los efectos sobre el medio ambiente y la salud humana.

Impacto de la industria textil en el medio ambiente

¿Siempre llevas la última moda? ¿Has pensado alguna vez cuántas personas hacen falta para fabricar la ropa que llevas? En esta lección, explora el impacto de la producción textil en el medio ambiente y conoce los problemas relacionados con ella.

TextilesEcha un vistazo a tu alrededor. Lo más probable es que lleves algo hecho de tela. También es posible que estés sentado o de pie en un lugar rodeado de alfombras, cortinas y otros productos textiles. Los tejidos son una parte importante de nuestras vidas, y la gente los utiliza para muchas cosas. Los textiles y la ropa se fabrican en todo el mundo en una industria que no sólo tiene un gran impacto económico, sino que también afecta a nuestros recursos naturales. A todos nos gusta una manta caliente o un jersey favorito. Pero, ¿sabías que las formas de fabricar y estampar los textiles a veces tienen un impacto negativo en el medio ambiente?

Estadísticas mundiales sobre residuos textiles en 2020

La caída de los precios de la ropa en los últimos 20 años nos ha permitido comprar cada vez más ropa.  Ahora tenemos 5 veces más ropa que nuestros abuelos. Nos parecía estupendo hasta que descubrimos lo que se escondía detrás de esta tendencia.En realidad, esta continua acumulación de prendas baratas sólo es posible gracias a una constante reducción de los costes de producción. Esto, a su vez, tiene graves consecuencias para nuestra salud, nuestro planeta y la vida de los trabajadores de la confección.

La moda rápida: el monstruo de nuestros armariosSe ha convertido en un reto ponerse una prenda más de cinco veces. ¿Por qué? 1) La calidad de las prendas disminuye cada año. La calidad de las prendas disminuye cada año, por lo que la ropa se ve inmediatamente desteñida, sin forma o desgastada.2) Las tendencias cambian tan rápidamente que no podemos seguirlas. Seguimos comprando sólo para estar al día:  La producción en masa de ropa barata y desechable. Las innumerables colecciones nuevas al año nos hacen sentir constantemente desfasados y nos animan a seguir comprando más.¿Qué podemos cambiar al respecto?  Descubre las alternativas disponibles en la sección «Cómo reducir nuestro impacto».

La fabricación textil

Es bien sabido que todos los productos de los clientes tienen un impacto en el medio ambiente. Sin embargo, un consumidor medio no sabe qué producto tiene menos o más impacto que otro. Cualquier producto fabricado, utilizado o desechado de forma que reduzca significativamente el daño que causaría al medio ambiente, puede considerarse un producto ecológico. Poco a poco, los consumidores de la India están tomando la iniciativa de incitar a los fabricantes a adoptar tecnologías limpias para producir productos ecológicos.

La industria textil se reparte entre las fibras naturales, como la lana, la seda, el lino, el algodón y el cáñamo, y las artificiales, de las cuales las más comunes son las sintéticas (poliamida, acrílico) fabricadas con productos petroquímicos. La mayoría de las prendas de nuestros armarios contienen poliéster, elastano o licra. Estas fibras baratas y fáciles de cuidar se están convirtiendo en la solución milagrosa de la industria textil. Sin embargo, su fabricación genera contaminación y son difíciles de reciclar (el nailon tarda entre 30 y 40 años en descomponerse). En cada una de las seis etapas que suele requerir la confección de una prenda, los impactos negativos sobre el medio ambiente son tan numerosos como variados. La hilatura, la tejeduría y la fabricación industrial minan la calidad del aire. El teñido y el estampado consumen enormes cantidades de agua y productos químicos, y liberan a la atmósfera numerosos agentes volátiles especialmente nocivos para nuestra salud.